Detalles del producto ⌄
Material: tejido elástico de alta compresión.
Compresión: 360° para vientre, cintura, costados y espalda.
Talla: talla única.
Diseño: banda cruzada para una mayor sujeción y definición.
Talla y ajuste ⌄
Talla única. La braga está diseñada con un tejido elástico y zonas de compresión 360° que se adaptan cómodamente a tu cuerpo.
Su diseño flexible permite un ajuste cómodo y favorecedor, manteniendo la sujeción durante todo el día sin enrollarse ni desplazarse.
Cuidados y lavado ⌄
Lavar a mano o en ciclo delicado con agua fría.
No usar lejía ni suavizantes agresivos.
Dejar secar al aire y evitar el uso de secadora a alta temperatura.
Envío, entrega y devoluciones ⌄
Realizamos envíos con seguimiento para que puedas conocer el estado de tu pedido en todo momento.
El tiempo de entrega puede variar según el destino.
Si recibes tu pedido y necesitas gestionar una devolución, ponte en contacto con nuestro equipo de atención al cliente.
Garantía de ajuste perfecto de 30 días ⌄
Queremos que quedes satisfecha con tu compra. Si tienes algún inconveniente con el ajuste durante los primeros 30 días, contacta con nuestro equipo para recibir ayuda.
Recupera un vientre
liso y tu confianza
Si quieres notar el vientre liso y sostenido durante todo el día, la braga Mi Calma está hecha para ti.
Gracias a su compresión 360° y a la banda cruzada, alisa el vientre por delante, los costados y la espalda, sin apretar ni desplazarse. El resultado: una silueta más definida al instante y esa confianza de sentirte bien con lo que llevas.
Se queda en su sitio. No se mueve. Todo el día.
El tejido ligero se adapta a tu cuerpo sin desplazarse. Nada de pliegues, nada de recolocarla cada dos por tres. Te la pones al levantarte y te olvidas de ella hasta la noche.
Lo dicen ellas mismas.
Carmen, 44 años
Lo había probado todo. Fajas que aprietan, bragas que se enrollan, corsés que tienes que quitarte al cabo de una hora. Esto es diferente. La llevo de la mañana a la noche y me olvido de que la tengo puesta. La barriga queda contenida, no comprimida. Por primera vez me miré al espejo y pensé: «Aquí estoy». No esperaba adelgazar. Esperaba esta braga.
Mercedes, 49 años
Cuando abrí el paquete ya iba sonriendo. Cuatro años haciendo abdominales cada mañana, convencida de que ayudaba a mi cuerpo. No sabía que lo estaba empeorando. La diástasis no se cierra con ejercicios, se cierra con la presión justa, repartida alrededor. No solo por delante. Al octavo día, los vaqueros que no me cerraban desde que nació mi hija volvieron a cerrar. Todavía tengo la foto en el móvil.
Valentina, 47 años
Era escéptica. Tengo 47 años y he probado suficientes cosas como para no creerme ya ninguna promesa. La pedí casi por error. La primera vez que me la puse me quedé frente al espejo más rato de lo normal. La cintura queda definida. La barriga, contenida. Y sobre todo respiro. No me estoy apretando dentro de algo que me castiga. Me la puse un martes cualquiera por la mañana para ir a trabajar. A los diez minutos ya me había olvidado de ella. Y de eso se trata.
María, 64 años
Este vestido llevaba tres años en el armario. Lo compré para «cuando estuviera lista». La boda de mi sobrina era el sábado. Me lo probé el jueves por la noche con la braga Mi Calma debajo. Cerraba. Caía bien. Ni un pliegue raro. Me miré en el espejo de la entrada antes de salir. Era yo. La de siempre. Sin haber perdido ni un gramo.
Pilar, 56 años
Tengo 56 años y un cuerpo que ha vivido. Esta braga no intenta esconderlo, lo realza. La cintura queda definida, la barriga contenida. Me la puse en la habitación del hotel antes de una cena importante y salí con una seguridad que no sentía desde hacía años. Sin dietas. Sin esfuerzo. Solo la braga adecuada.
Paola, 57 años
Lo primero que noté fue la banda cruzada. No es como las otras bragas, se nota que está hecha para algo. Me la puse la mañana de una comida familiar. Nadie sabía que la llevaba. Pero yo sí. Y durante todo el día me senté, me levanté y comí sin pensarlo ni una sola vez. Para mí, eso lo vale todo.
Cristina, 35 años
Verme de lado por fin ya no me da miedo. El talle alto cubre todo lo que me molestaba. Los glúteos quedan levantados, la barriga contenida. Y se nota que está hecha para algo, no es la típica braga de siempre.
Rosa, 68 años
Tengo 68 años y un cuerpo que ha vivido mucho. Durante años elegí la ropa en función de lo que ocultaba. Nunca de lo que me gustaba. Con la braga Mi Calma debajo, este vestido cae de otra manera. El domingo me senté a la mesa con toda la familia. Comí. Reí. Salí en las fotos. Sin pensarlo ni una vez. No buscaba la perfección. Buscaba sentirme yo. Y lo conseguí.